Sandra Pinto y Paola Martinez Polo Femenino

La Prestigiosa Polista Paola Martinez, y la Magister Sandra Pinto son parte del Equipo Interdisciplinario de Las Bravas Team (Primer Equipo de Polo Femenino, con Proyección de Futuro, Constituido como Tal)

Construyendo puentes…

“Nadie puede silbar una sinfonía. Se necesita una orquesta completa para tocarla”

He Luccock

La interdisciplinariedad se considera como:

  • “Cierta razón de unidad, de relaciones y de acciones recíprocas, de interpretaciones entre diversas ramas del saber llamadas disciplinas científicas[1]
  • La transferencia de métodos de una disciplina a otra.
  • El análisis desde distintas miradas científicas a problemas o conjunto de problemas cuya complejidad es tal que con el aporte de una de las disciplinas no bastaría para abordar esa problemática.

La interdisciplina como condición para la puesta a punto del deportista.

El objetivo final de la preparación del deportista para una competición es el conjunto, es decir que no se trata únicamente de la preparación específica en alguna o algunas de las parcelas que contribuyen a su rendimiento. Es cierto que en los grupos de trabajo con varios especialistas, cada uno tiene la responsabilidad de ocuparse de su cometido concreto, pero esto no implica desconocer que existen otras disciplinas que contribuyen al rendimiento y que es la interacción entre todas ellas la que determina el funcionamiento más o menos eficaz de un deportista en la competición. Esta visión global es indispensable para establecer las necesidades y objetivos concretos de cada especialista, decidir el tiempo disponible y se planifique y aplique el trabajo coordinado a realizar.

Uno de los principales objetivos del entrenamiento deportivo es que los deportistas desarrollen su capacidad física y adquieran la mejor condición posible para enfrentarse a las demandas de la competición y del propio rendimiento. .  En la mejora y puesta a punto de la condición física deben prevenirse el exceso de entrenamiento y el agotamiento psicológico que puede producir la práctica deportiva. Se puede intervenir en diversos aspectos, favoreciendo el control del dolor, el cansancio y el sufrimiento, colaborar para una mejor recuperación y ayudando a organizar el tiempo de descanso de modo de prevenir el estrés.

Cada especialidad deportiva requiere que los deportistas dominen movimientos específicos que constituyen la técnica deportiva. En este caso, el psicólogo deportivo puede colaborar en la detección de creencias rígidas negativas respecto del aprendizaje técnico que se requiere, debilitar estas creencias mediante una intervención cognitiva que trabaje sobre variables como motivación, enfoques atencionales, estrés.

La tendencia y ejecución de múltiples decisiones que los deportistas deben adoptar en la competición, en función de las circunstancias propias de cada deporte. El comportamiento táctico apropiado depende de la interacción entre las demandas de la competición  y los recursos propios para hacer frente a esas demandas. Las decisiones correctas serán  las que, de acuerdo con los criterios establecidos previamente, favorezcan una mayor probabilidad de éxito.

El deportista entabla una lucha consigo mismo desde el momento en que debe soportar sesiones de entrenamiento muy complejas y duras, ser capaz de afrontar y asumir retos difíciles, experimentar el éxito y el fracaso, son todos componentes a considerar en el trabajo psicológico.

El efecto del entrenamiento de los deportistas para el dominio de habilidades psicológicas relevantes puede añadirse al de los recursos que aporta el propio entrenamiento.

Uno de los deportes en los que me desempeño, el Polo Femenino; es un ejemplo por excelencia de cómo el trabajo interdisciplinario es condición necesaria para la preparación de las deportistas para la competencia.

El deporte pone a prueba la autoconfianza de quienes lo practican y en él se presentan diversas situaciones que amenazan esta confianza (errores, lesiones, cambios en el equipo). No es un fenómeno de todo o nada, sino más bien algo fluctuante y que sobre todo no depende únicamente del deportista y sus sensaciones.

La autoconfianza tiene múltiples componentes, como por ejemplo: logros previos, relación con el entrenador y su liderazgo, estado físico y equipamiento. Me detendré en este último.

Muchos deportistas sostienen una relación casi sentimental con algún componente de su equipamiento: en tenis puede ser la raqueta, en golf se puede tener más confianza con los hierros que con las maderas o híbridos. En el caso del deporte que me ocupa, el equipamiento es aún más complejo: Además de los implementos necesarios para la vestimenta del deportista (casco, tacos, rodilleras, fusta) el elemento fundamental es la yegua.

La confianza en el caballo es fundamental para el planteo táctico estratégico del partido, ya que de la relación que establece el deportista con sus yeguas se toman decisiones sobre el estilo de juego que se va a desarrollar o cuándo es el momento adecuado para salir con una yegua y no otra, dependiendo de los resultados parciales que se van obteniendo.

Jugadora Polo Femenino Cambiando de Yegua

La Polista una vez que toma la decisión Táctica, se aproxima para Cambiar la Yegua, durante el partido.

Jugadora Polo Femenino

La Polista Saltando de una Yegua a la Otra para retornar lo más rápido al Juego.

La interdisciplina es entendida como la síntesis de dos o más disciplinas estableciendo un nuevo nivel de discurso e integración del conocimiento. Analiza, sintetiza y armoniza las relaciones entre disciplinas dentro de un marco coherente y coordinado.

Uno de los problemas que enfrentamos con la hiper especialización es que perdemos de vista lo global y muchas veces lo esencial.

Es decir no nos planteamos el problema correctamente y perdemos de vista el contexto. En general los problemas nunca son parcelados, por lo que las disciplinas aisladas no lo pueden resolver. La especialización extrae un objeto de su contexto y de su conjunto, con lo que se pierden los lazos y las intercomunicaciones con su contexto. Así se inserta el problema en un sector conceptual abstracto que es el de la disciplina en cuestión, escindiéndolo.

La interdisciplinariedad nos permite ver el mundo y la realidad de otra manera, nos hace establecer puentes, enlaces entre disciplinas y profesiones, pero debemos dar un paso más allá. La relación de los conocimientos científicos, la experiencia y la práctica en resolución de problemas que tienda a la unidad de conocimiento más allá de las disciplinas.
La transdisciplinariedad. Desde este enfoque no se compartimentaliza un objeto de estudio dentro de una rama u otra del saber, sino que se asume su naturaleza plural que trasciende las áreas particulares.

Desde esta posición los esfuerzos aislados de cada disciplina para resolver un problema son superados por este proceso cognitivo que respeta la interacción entre los objetos de estudio de las diferentes disciplinas integrando los aportes de cada una de ellas en un todo coherente y lógico. Se construye de este modo un nuevo mapa cognitivo común sobre el problema en cuestión llegando a compartir un marco de saber más amplio en donde se integran las diferentes orientaciones, perspectivas y enfoques.

El trabajo transdisciplinario requiere de un posicionamiento profesional diferente, supone conformar equipos y dinámicas de trabajo que comprenden establecer objetivos, reflexionar sobre los obstáculos y vías de resolución, flexibilidad de los integrantes para asumir distintas miradas y sobre todo trabajar colaborativamente. No se trata únicamente de una interconsulta entre profesionales, el enfoque requiere de la reunión de los mismos para analizar el problema, su impacto, sus vías de resolución y en conjunto encontrar un camino para superarlo.

[1] Sminrnov S. “La aproximación interdisciplinaria en la ciencia de hoy. Fundamentos ontológicos y epistemológicos. Formas y Funciones. En Bottomore T. (coord.) Interdisciplinariedad y Ciencias Humanas. Madrid. Unesco 1983.

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