Creencias Rígidas en Deportistas

Mirar no es ver…respetar no es temer

En mi trabajo con deportistas uno de los motivos más frecuentes de consulta está relacionado a determinado cuerpo de creencias rígidas que influyen de modo negativo en su rendimiento.

Softball Moron, Sandra Pinto Picologa Deportiva

Equipo Femenino  de Softball, en el Gorky Grana con  Chipy Head Coach Dirigiendo. Durante los primeros entrenamientos de 2019. Supervisado por Mg. Sandra Pinto, info de Softball ver: https://www.facebook.com/softbolfemeninomoron

Ese grupo de creencias está relacionado a emociones que ciertas situaciones competitivas generan y entran en  escena, y aquí es donde se produce la tensión.

Autoafirmaciones del estilo “…cada vez que jugamos de locales perdemos…”, “…en las finales de los campeonatos siempre se nos complica…”; “en un campo de golf cada vez que llego a aproximarme al agua, trato de buscar “pelota seca”, aunque implique un golpe más…”  y citando a Gabriel Copola (tenismesista/ deportista paralímpico) “…no puedo ganar un partido en sets corridos, si no se me complica no soy yo…”.

Desanudar este estilo de proposiciones es uno de los desafíos de los Psicólogos Deportivos.

Creencias Rigidas en la Psicologia de los Deportistas, cambios que produce trabajar con un profesional de la Psicologia

Como es que influyen las Creencias en el Rendimiento Deportivo.

Cualquiera sea el deporte, individual o colectivo, el Otro nos enfrenta a fantasmas propios que solos se van generando y alimentando dando lugar a ese grupo de creencias que iniciaron este artículo.

Estas afirmaciones producen que se genere un vínculo que, en presencia de circunstancias concretas, provoca una relación funcional.

Las circunstancias pueden ser situaciones que abarquen diferentes aspectos: un lugar, personas, tareas; pero también pueden ser estímulos reducidos: detalles del lugar, conductas de otra persona, experiencias internas como sensaciones y pensamientos.

Cualquiera de ellas de las que se trate forma parte de situaciones antecedentes porque su presencia es anterior a la  aparición de una emoción. Es decir, el enojo, la frustración, la falta de confianza son el componente final de una situación anterior que los generan. Ver esas situaciones antecedentes, particulares, propias de cada deportista es el camino para disolver el estereotipo de respuesta no deseado. Visualizar la cadena causal de estos componentes es parte esencial del trabajo para optimizar el rendimiento deportivo.
Ver nos impone un trabajo activo  de introspección en el que no somos meros espectadores de lo que sucede. El mirar nos ubica por fuera de la situación y nos deja sin herramientas de acción en donde lo inevitable sucede. Ese Otro que el deportista construye atribuyéndole poderes invencibles. El trabajo con la técnica de visualización permite elaborar una situación determinada para tener una respuesta eficaz. Visualizar la respuesta o conducta deseada implica un trabajo retrospectivo para modificar la situación antecedente. Posicionándonos en lo que deseamos,  construimos la escena de partida desde los recursos personales para conseguirlo.
Ese recorrido hacia el interior mismo quedaría incompleto si no volvemos a analizar las condiciones externas. Como se planteó inicialmente tanto en los deportes individuales como colectivos hay otros que intervienen en la escena: el equipo rival, árbitros, el campo de juego, otros deportistas que persiguen el mismo objetivo. Respetar esos otros es entender a lo que nos enfrentamos, estudiando fortalezas y debilidades. Temer es pensar que no es posible, cuando de lo que se trata es de generar las condiciones para que el resultado aparezca. El no debe ser eliminado del discurso de los deportistas. Ver nota acerca de Comunicación y códigos de comunicación.
Mg. Sandra Pinto Psicología Deportiva

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